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Llamados Al Servicio

En los caminos de la vida nos han dicho “no ayudes al que no quiera ser ayudado” o “si no te ayudan, no ayudes” pero ¿qué recompensa hay para el que no ayuda? Egocentrismo y orgullo reflejado en el espejo de la vida cotidiana. Muchos buscan ser exaltados, elogiados y ensalzados en grandes maneras, sin embargo, no demuestran aprecio ni compasión por los demás. No aceptamos que la verdadera exaltación viene a través del servicio.

Después de la Santa Cena, tomó lugar una pequeña discusión entre los discípulos sobre quién sería el mayor entre ellos. Jesús respondió con una simple respuesta “No sea así entre ustedes. Al contrario, el mayor debe comportarse como el menor, y el que manda como el que sirve. Porque, ¿quién es más importante, el que está a la mesa o el que sirve? ¿No lo es el que está sentado a la mesa? Sin embargo, yo estoy entre ustedes como uno que sirve.” Lucas 22:26-27 NVI. Algo inusual es que Jesús siendo Dios en su naturaleza divina no vino a que le sirvieran siendo el creador de todo, de hecho, vino a demostrar la verdadera exaltación y liderazgo. En otras palabras, el que sirve será exaltado a su tiempo.

¿Es su propósito ser servido o servir? El de Jesús fue servir; “como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” Mateo 20:28. Un verdadero ejemplo. El origen en la palabra “Servicio” viene del término latino “servitĭum” es definida por la actividad y consecuencia de servir. En otras palabras, un verbo que se emplea para la condición donde alguien que está a disposición de otra persona para hacer lo que éste exige u ordena. En el contexto bíblico es el trabajo hecho para otras personas o para Dios y adoración a Él. Así como dijo William Tyndale; “Nuestro deseo de servir a Cristo se traduce en la realidad de servir a otros.”

“…yo estoy entre ustedes como uno que sirve”

¡Alto ahí! Antes de servir tomemos en consideración que la disposición la ha dado Dios (Lea Filipenses 3:13). Ya teniendo la disposición, no hay excusas que poner, claro entendiendo que tenemos deberes familiares, laborales, etc… Recuerda que hay que hacer lo correcto y bien hecho “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.” Colosenses 3:23-24 RVR1960

Pero falta algo, ¿en qué podemos servir? En el Nuevo Testamento Pablo de Tarso nos deja claro que el cuerpo de Cristo (la iglesia de Cristo) está constituida para diferentes labores, no el mismo en todos los casos; “De hecho, aunque el cuerpo es uno solo, tiene muchos miembros, y todos los miembros, no obstante ser muchos, forman un solo cuerpo. Así sucede con Cristo. Todos fuimos bautizados por un solo Espíritu para constituir un solo cuerpo —ya seamos judíos o gentiles, esclavos o libres—, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.” 1 Corintios 12:12-13 NVI. No importa cuál sea nuestra labor en la iglesia o en El Señor, lo que importa es servir. Desde limpiar el baño hasta predicar el evangelio. Una de las grandes razones para conocer la mejor forma para servir, es en totalidad descubrir cuáles han sido los dones y talentos que Dios nos ha dado. Claro que está no es una excusa para no empezar a involucrarnos en la iglesia u otro lugar de agrado si no conocemos nuestros dones antes. Más bien, descubrimos nuestros dones mientras tomamos el tiempo para servir, “Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas. El que habla, hágalo como quien expresa las palabras mismas de Dios; el que presta algún servicio, hágalo como quien tiene el poder de Dios. Así Dios será en todo alabado por medio de Jesucristo, a quien sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.” 1 Pedro 4:10-11 NVI.

Martin Luther King dijo; “Todo el mundo puede ser grande… porque cualquiera puede servir. Para eso no necesitas tener un título universitario. No necesitas hacer que sujeto y verbo concuerden. Lo único que necesitas es un corazón pleno de gracia, un alma nacida del amor.» Para entender esto, no se necesita buscar más allá de la verdadera definición del servicio cuando el ejemplo más grande fue Jesús. Se humilló al lavar los pies de los discípulos para demostrar el verdadero significado de servicio. No importa que tanto vean los demás que nos humillemos en cuanto practicamos el servicio para ayudar y amar, ya que la Biblia nos dice que debemos de dar por gracia lo que por gracia hemos recibido. Para servir no se necesita un manual, pero si un corazón quebrantado y dispuesto que quiere reflejar a aquel que nos amó primero.

 

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